logo Partido del Progreso

El Confidencial
de Guinea Ecuatorial

La Voz de la Democracia

bandera Guinea Ecuatorial_200x133

El Confidencial de Guinea Ecuatorial

La Voz de la Democracia

El relato que mata: cómo se intenta engañar al pueblo guineano con una historia falsa

Por Redacción

30/07/2025

Por Juan Cuevas, Secretario de Formación del PPGE

Hay algo peor que vivir bajo una dictadura: y es que esa dictadura logre convencerte de que nunca lo fue. Que el verdugo consiga presentarse como salvador, que el aparato represivo se disfrace de estructura protectora, que los responsables de décadas de violencia y saqueo se cuelguen ahora la medalla del cambio. Eso es lo que empieza a ocurrir en Guinea Ecuatorial ante la inminente desaparición del dictador. No asistimos a
un intento de transición democrática, sino a una reconstrucción cínica del relato. Un intento de manipulación histórica en el que los culpables no solo quieren eludir la justicia, sino que aspiran a ser reconocidos como garantes del futuro.

El último movimiento en este sentido ha sido protagonizado por el propio Teodoro Obiang, quien en una entrevista reciente se ha atrevido a justificar a su tío Francisco Macías, el dictador que sembró el terror en Guinea durante los años más oscuros de su historia. Pero esto no es un simple gesto aislado ni una provocación gratuita. Forma parte de una estrategia calculada, una operación de blanqueamiento del régimen orientada a conservar el poder más allá de las personas concretas. No se trata solo de proteger la figura del dictador o de su clan familiar. Se trata de garantizar la supervivencia de todo un sistema: el que han tejido durante décadas con militares leales, medios de comunicación controlados, estructuras corruptas y apoyos internacionales comprados.

El verdadero riesgo no es solo que continúe la dictadura, sino que lo haga con otro rostro. Que el régimen mutile su imagen para aparecer como nuevo, renovado, democrático. Que los mismos de siempre, disfrazados de reformistas, se mantengan en el poder valiéndose de una narrativa edulcorada y falsa.

Muchos de los que hoy utilizan palabras como “reconciliación”, “alternancia” o “justicia” lo hacen no porque crean en esos valores, sino porque han aprendido a decir lo que conviene para mantenerse a flote. Son los mismos que firmaban condenas sin pruebas, que robaban a manos llenas del erario público, que organizaban campañas de difamación contra opositores o que callaban cuando el régimen asesinaba o encarcelaba.

No han cambiado. Solo han adaptado el discurso. Ahora escriben tuits amables, encargan vídeos pulcros y lanzan comunicados llenos de palabras huecas, incluso salen a criticar cínicamente a algunos prohombres. Pero bajo esa superficie sigue latiendo la misma lógica del miedo, del silencio, del control absoluto. Presentarse como renovadores sin haberse enfrentado nunca a su propia responsabilidad es un insulto a las víctimas y una amenaza a la posibilidad de un cambio real.

Crisantos Obama (ondo Cris) actual embajador en  EEUU, nos acusó falsamente a varios opositores de intentar comprar un infectado de ébola  para difundir el virus en Guinea

Y es que si Guinea olvida quién fue quién, si no distinguimos con claridad a los verdugos de las víctimas, si aceptamos la mentira como relato oficial, estaremos condenados a repetir el ciclo de horror. La amnesia política no es neutra: es funcional al poder. Y un país sin memoria es un país desarmado frente al futuro. Porque el olvido no cura, solo anestesia. Y cuando uno se anestesia, puede volver a ser golpeado sin reaccionar.

Hoy ya se están ensayando los nuevos guiones. Se reescriben los hechos. Se presenta a Macías como un líder incomprendido, a Obiang como un reformador necesario, y a los ladrones del Estado como víctimas de un sistema que supuestamente los sobrepasó. Es un relato cuidadosamente elaborado, diseñado para confundir, para sembrar dudas, para desgastar la resistencia de un pueblo agotado. Y si no se combate desde ahora, ese relato acabará imponiéndose. En diez años, los libros de texto podrían presentar a los responsables del saqueo nacional como “padres de la patria”. O peor aún: seguirán gobernando, con otros nombres, con otros logos, con partidos pantalla y discursos de renovación que no son más que prolongaciones de la misma pesadilla.

Frente a esta amenaza de manipulación y continuidad disfrazada, debemos rebelarnos. Decir “basta” con claridad. No podemos permitir que la mentira se instale como verdad, ni que los culpables se reciclen como salvadores. Hay que romper este ciclo con una fuerza que venga desde abajo, desde la memoria y la dignidad de un pueblo que ha sufrido demasiado como para aceptar una farsa más.

Y lo esperanzador es que esa rebeldía ha comenzado. La población guineana, profundamente harta de tanta humillación, empieza a levantar la voz. A pesar de la intimidación, a pesar de las amenazas, a pesar del miedo instaurado durante décadas, hay cada vez más ciudadanos que se enfrentan a sus opresores, que desafían al régimen en las calles, en redes sociales, en sus barrios. Esa valentía es la semilla del cambio. Esa dignidad que no se rinde es la fuerza que puede quebrar el relato del poder.

En este contexto, el papel del exilio es más importante que nunca. Dentro del país, la censura, la represión y el miedo impiden muchas veces que la verdad se diga. Pero fuera, en la diáspora, en la memoria de los exiliados, en sus documentos, en sus testimonios y denuncias, está la verdad cruda, la que no se puede silenciar. Es aquí donde sobrevive la historia que el régimen quiere enterrar. Es aquí donde se preserva la dignidad de quienes resistieron, la voz de quienes fueron silenciados, la lucha de quienes lo perdieron todo por decir lo que pensaban.

Esa memoria no solo debe ser preservada: debe ser activada. Hay que contarla, escribirla, compartirla, enseñar a las nuevas generaciones lo que realmente pasó. Porque la verdad sin transmisión es inútil. Y también hay que señalar, sin miedo, a quienes hoy intentan lavarse la cara con dinero robado y campañas vacías. Hay que desenmascarar a los farsantes, no por odio, sino por justicia.

Porque sin justicia no hay perdón posible. Y sin memoria no hay redención.

Guinea Ecuatorial necesita una regeneración profunda, radical. No un simple cambio de nombres ni un maquillaje institucional. Necesita nuevos actores, nuevas voces, nacidas fuera del sistema, sin lazos con la maquinaria de poder que ha arrasado el país. Gente con las manos limpias y el corazón comprometido. Aceptar como alternativa a los reciclados del régimen es un suicidio político. Es dar al opresor la oportunidad de reinventarse como salvador. Es permitir que la historia se repita, disfrazada de esperanza.

Por eso, desde el Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial, defendemos con firmeza un proyecto de transición pacífica, ordenada, pero profundamente honesta. Una transición basada en la justicia, en el reconocimiento de las víctimas, en la verdad y en la reparación. Una transición que no pase por los herederos del crimen, sino por una ciudadanía consciente, activa y libre. Sabemos que es posible. Pero no lo será si el pueblo se deja engañar. No lo será si callamos frente a la mentira.

No se trata de venganza. Se trata de memoria. De justicia. De dignidad. Porque la memoria —la verdadera, la que no se negocia ni se instrumentaliza— es la única vacuna contra la repetición del horror

 

Otras noticias

Cinco años en pie

Por Juan Cuevas, Secretario de Formación del PPGE Eran las 22:38 de un 25 de agosto de 2020 cuando recibí un correo de Severo Moto. El asunto era claro, directo, definitivo. Adjuntaba un comunicado para publicar con urgencia: había llegado el momento de echarse a un...

¡¡Queridos compatriotas desde el exilio!!

Por Armengol Engonga Ondo, presidente del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial Quiero compartir con todos vosotros que, en estos últimos días, hemos desarrollado una actividad intensa, constante y decidida para recuperar y actualizar nuestra memoria histórica...

VOZPOPULI ENTREVISTA A ARMENGOL ENGONGA LIDER DEL PPGE

INTERNACIONAL Armengol Engonga, opositor ecuatoguineano en España: "Queremos regresar a nuestro país. Queremos el retorno en libertad" El presidente del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial, principal opositor del Gobierno de Obiang, explica para Vozpópuli la...