Por Armengol Engonga Ondo. Presidente del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial
El Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial no es una empresa. No reparte beneficios entre inversores ni responde a intereses privados. Es una herramienta al servicio del pueblo guineano. Una palanca de cambio. Un instrumento bien diseñado y preparado para construir la democracia que todos anhelamos. Nuestro objetivo es claro: levantar, entre todos, un país digno, justo y libre, donde cada ciudadano pueda participar, decidir su futuro y criar a sus hijos con esperanza.

Hoy, mientras Teodoro Obiang Nguema se retuerce en su encrucijada final, queremos enviarle un mensaje firme y nítido: con la soberanía de Guinea Ecuatorial no se juega más.
No aceptaremos más trampas ni arreglos con Gabón ni con ningún otro país respecto a nuestros recursos naturales en Mbañe, Cocoteros y Conga. El Tribunal Internacional de Justicia de La Haya ha sido claro: esos territorios son de Guinea Ecuatorial. Punto.
Nuestra soberanía es indivisible. No se toca. Está protegida por la historia, el derecho internacional y el pueblo guineano. Fue reconocida por el Tratado de París de 1900 y ratificada por España el 12 de octubre de 1968. Desde entonces, nuestros límites están bien definidos y respetados. ¡No hay discusión posible!
Pero la soberanía no es sólo un asunto de fronteras. Es también la capacidad de los pueblos de decidir su destino. Y esa soberanía interna, la que nos han robado durante más de cuatro décadas, es la que vamos a recuperar con fuerza, con inteligencia, con organización y, sobre todo, con unidad.

Y aquí va un mensaje clave para cada ciudadano guineano, dentro y fuera del país:
La democracia no es una pastilla milagrosa. No es una moda ni una solución exprés. La democracia se construye con trabajo diario, con compromiso, con transparencia, con instituciones sanas, y, sobre todo, con la implicación activa de la ciudadanía. No podemos ni debemos dejarla en manos de unos pocos. ¡Es tarea de todos!
Se necesita vigilancia, control ciudadano, honestidad, sentido común y vocación de servicio. Por eso, el Partido del Progreso se ha preparado durante años, no como una improvisación, sino como una herramienta eficaz, bien engrasada, con equipos capacitados y, lo más importante, con una profunda vocación de servicio público.
No queremos ni héroes aislados ni caudillos iluminados. Queremos una ciudadanía libre, informada, participativa, y unas instituciones sólidas al servicio del bien común.

Desde nuestro partido, promoveremos la creación de una Comisión de Justicia Internacional y Reconciliación Nacional, para investigar, curar heridas y sentar las bases de una nueva convivencia. También estaremos vigilantes contra cualquier intento de dividir nuestro país. Guinea Ecuatorial es una sola: con una bandera, una historia y una lengua común, el español, que nos conecta profundamente con la comunidad hispana y con nuestra propia identidad.
El momento del cambio se acerca. Lo sentimos en el ambiente. El régimen de la familia Obiang se tambalea, asfixiado por la corrupción, la crisis sanitaria, el abandono del pueblo y la pérdida total de legitimidad. Ya no gobiernan: sobreviven. Y como dijo Mandela, cuando un dictador necesita llenar las calles de soldados o mercenarios, es porque su final está muy cerca.
El futuro ya asoma. Y será democrático, participativo y justo. ¡Pero tenemos que construirlo juntos!

A ti, compatriota, te necesitamos. No como espectador, sino como protagonista. El cambio será real sólo si tú también formas parte de él.
Viva Guinea Ecuatorial libre, unida y democrática.
Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial


