Por Armengol Engonga Ondo, presidente del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial
Queridos compatriotas,
A lo largo de la historia hay momentos en los que un pueblo debe preguntarse con serenidad y valentía en qué país quiere vivir. Nosotros, los guineanos, llevamos décadas soñando con ese momento. Un momento en el que podamos hablar no solo de lo que queremos cambiar, sino de lo que queremos construir juntos.
Porque la política no es únicamente denunciar una dictadura. La política, en su sentido más noble, es imaginar el futuro de una nación.
Y hoy quiero compartir con vosotros cómo imaginamos, en el Partido del Progreso, esa Guinea Ecuatorial que vendrá después de la dictadura.
Una Guinea Ecuatorial libre.
Una Guinea Ecuatorial reconciliada.
Una Guinea Ecuatorial que vuelva a pertenecer a su pueblo.

Restaurar la democracia
La primera tarea de todas será devolver al país algo que nunca debió perder: sus instituciones democráticas.
Guinea Ecuatorial necesita elecciones verdaderamente libres, pluralismo político real y garantías internacionales que aseguren que cada voto cuenta. Necesitamos una Constitución que represente a todos los guineanos, una separación auténtica de poderes y tribunales que actúen con independencia.
Nuestro país debe dejar de ser un Estado controlado por una familia ladrona y sin escrúpulos para convertirse en lo que siempre debió ser: una república de ciudadanos iguales ante la ley.

Reconciliación nacional
Décadas de dictadura han dejado muchas heridas profundas. Hay familias separadas, vidas arruinadas y truncadas, exilios dolorosos.
La transición democrática deberá ser también un proceso de reconciliación nacional. Debemos escuchar a las víctimas, reconocer el sufrimiento y crear garantías para que los errores del pasado no vuelvan a repetirse.
No buscamos venganza. Pero tampoco podemos construir el futuro sobre el olvido.

Recuperar la riqueza de nuestro país
Como bien sabéis, Guinea Ecuatorial es un país extraordinariamente rico en recursos naturales. Sin embargo, nuestro pueblo sigue viviendo con enormes dificultades.
La riqueza del petróleo y del gas debe servir para mejorar la vida de los ciudadanos, no para enriquecer a una élite corrupta.
Auditorías transparentes, recuperación de activos desviados y una gestión responsable de los recursos serán esenciales para garantizar que el patrimonio nacional beneficie a las generaciones presentes y futuras.

Una economía para el pueblo
Sabemos que el futuro económico de Guinea Ecuatorial no puede depender únicamente del petróleo.
Debemos volver a mirar a nuestra tierra, a nuestros agricultores, a nuestros pescadores, a nuestros emprendedores. Necesitamos impulsar la agricultura moderna, fortalecer la pesca, desarrollar pequeñas y medianas empresas y crear una industria capaz de generar empleo digno y de calidad.
El verdadero desarrollo es aquel que permite a las familias vivir con dignidad de su trabajo.

Educación: la llave del futuro
Está claro que ningún país avanza sin educación.
Una Guinea Ecuatorial nueva deberá apostar por una educación pública de calidad, por la formación profesional y por el retorno del talento de nuestra diáspora. Nuestros jóvenes deben saber que su esfuerzo tendrá recompensa en su propio país.
La educación no es un gasto: es la inversión más importante que puede hacer una nación.

Un sistema sanitario digno
La salud no puede seguir siendo un privilegio reservado a unos pocos.
Nuestro país necesita una red sanitaria funcional, atención primaria accesible y formación para nuestros profesionales de la salud. Cada guineano, viva donde viva, debe saber que será atendido cuando lo necesite.

Equilibrio territorial
Durante demasiado tiempo el poder se ha concentrado en unos pocos lugares, generando desigualdades entre diferentes zonas del país.
La Guinea Ecuatorial del futuro debe apostar por el desarrollo equilibrado de todo el territorio, fortaleciendo las administraciones locales y llevando infraestructuras a todas las regiones del país, sin dejar a nadie atrás.

Una política exterior abierta
Guinea Ecuatorial debe volver a ocupar su lugar en la comunidad internacional.
Nuestro país puede ser un puente entre África, Europa y el mundo. Debemos construir relaciones basadas en la cooperación, el respeto y la estabilidad en una región tan estratégica como es el Golfo de Guinea. Nosotros estamos aquí y debemos gestionar nuestra posición con total responsabilidad y eficacia.

Tolerancia cero con la corrupción
La corrupción ha sido uno de los pilares del sistema que ha gobernado nuestro país durante décadas. Nos han mirado por encima del hombro. Hemos vivido sin derechos. Muchos hemos sido expulsados de nuestra tierra y arrancados de nuestras familias. Otros están en las cárceles de la dictadura y muchos, han muerto por aspirar a una vida mejor.
La nueva Guinea Ecuatorial deberá basarse en la transparencia, la responsabilidad pública y la rendición de cuentas. Los cargos públicos deberán servir al país, no servirse de él.

Un Estado al servicio del ciudadano
El nuevo Estado guineano deberá construirse sobre principios claros: profesionalidad, mérito, respeto a los derechos fundamentales y libertad de prensa.
Porque un país solo avanza cuando sus ciudadanos pueden hablar, pensar y participar libremente.

Una palabra personal
Os voy a contar que en los últimos tiempos he escuchado comentarios que dicen que, después de tantos años viviendo en el exilio, no tengo intención de volver a Guinea Ecuatorial.
Quiero deciros algo con toda claridad: esto es falso.
Yo nací en esta tierra, en Teguete, donde mis padres, Ramón y Felisa, me enseñaron valores que me han acompañado toda la vida: el esfuerzo, la palabra dada y el compromiso con los demás.
Esos valores me guiaron en mis estudios, en mi vida familiar y, como no, en mi compromiso político. Con mi mujer he formado una familia y juntos hemos educado a nuestros tres hijos en esos mismos principios.
Para mí la política no es un juego ni una ambición personal. Es un deber moral frente a las injusticias que nuestro pueblo ha sufrido durante demasiado tiempo y que yo he vivido en primera persona. Quiero para tus hijos lo que quiero para los míos.
Estoy comprometido con esta causa hasta el final y así será.

Queridos compatriotas,
Guinea Ecuatorial volverá a levantarse.
Volveremos a caminar por nuestra tierra en libertad.
Y ese día llegará porque lo construiremos entre todos.
Lo mejor está por llegar.
Un abrazo fraternal.
Armengol Engonga
presidente
Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial


