Por Armengol Engonga Ondo, presidente del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial
Queridos compatriotas,
Hoy podemos decirlo sin miedo, sin complejos y con el orgullo que durante demasiado tiempo nos quisieron arrebatar:
Somos guineanos. Y eso es motivo de dignidad y orgullo.
Hayamos nacido en la isla o en el continente, pertenezcamos al grupo étnico que pertenezcamos, vivamos dentro de nuestras fronteras o en la diáspora, seamos creyentes o no…
Guinea Ecuatorial nos une a todos por igual.
Y en estos días, el mundo entero ha vuelto sus ojos hacia nuestra tierra.
La reciente visita del Papa León XIV no ha sido una visita más.
Ha sido un acontecimiento histórico. Un momento que marca un antes y un después.

Cuando el mundo empieza a ver la verdad
Durante estos días, Guinea Ecuatorial ha estado en el centro del foco internacional.
Y con ello, algo ha cambiado.
El mundo ha empezado a ver lo que durante años se ha intentado ocultar:
- Que en nuestro país existe una dictadura aterradora
- Que se violan los derechos humanos
- Que el poder lleva décadas concentrado en una sola figura, Teodoro Obiang Nguema
- Que una minoría privilegiada acumula riquezas mientras la mayoría vive en la desigualdad
Pero también han visto algo más importante:
Han visto a un pueblo digno.

El mensaje que ya no se puede ignorar
Este vídeo recoge algunos de los momentos más impactantes de la visita del Papa a Guinea Ecuatorial: su cercanía con el pueblo, su paso por hospitales y la cárcel de Bata con los presos gritando “¡¡ Libertad, libertad !!” y, sobre todo, su firme mensaje sobre la dignidad, la justicia y los derechos humanos.
Verlo es comprender, sin filtros, por qué este momento ha marcado un antes y un después para nuestro país y ha despertado la conciencia de toda una nación.
El Papa habló alto y claro, incluso ante el poder:
- De la necesidad de espacios de libertad
- De la dignidad inviolable de cada persona
- De reducir la brecha entre privilegiados y olvidados
- Del hambre de justicia
- De los derechos humanos como base irrenunciable
- De trabajar por el bien común
- De que las riquezas naturales deben ser una bendición para todos, no para unos pocos

No fue solo una visita. Fue un despertar
La presencia del Papa ha tocado las conciencias.
Ha dignificado a nuestro pueblo.
Lo hemos visto en las calles, en los aplausos, en los vítores, en la emoción de una sociedad que necesita esperanza.
Lo hemos visto en los hospitales.
Lo hemos visto en la cárcel de Bata.
Lo hemos visto en cada mirada.

Una hoja de ruta para el futuro
El mensaje que deja esta visita no es solo moral.
Es profundamente político en el mejor sentido de la palabra.
La doctrina social de la Iglesia y el proyecto del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial comparten pilares fundamentales:
- La dignidad de la persona
- La solidaridad como principio político
- La libertad frente al autoritarismo
- La justicia como condición para la paz
Pero hay algo más importante:
Este mensaje abre una puerta.
Una puerta hacia una alternativa real.
Una puerta hacia la reconstrucción de nuestro país.
Una puerta hacia un futuro donde el ciudadano vuelva a ser el centro.
Como enseñaba San Juan Bosco, se trata de formar honrados ciudadanos para construir una sociedad basada en valores.

El momento ha llegado
Queridos compatriotas,
Ahora, más que nunca, estamos ante una oportunidad histórica.
Por eso, hoy 2 de mayo en Madrid, he convocado una reunión del Consejo Nacional del Partido para trabajar sobre los grandes ejes del futuro de Guinea Ecuatorial:
- La Transición: Si es necesario, con el PPGE como alternativa a un Gobierno de Unidad Nacional
- El Estado de Derecho
- La Democracia
- La Regeneración institucional
- El Retorno en libertad
Porque el cambio político ya no es una idea lejana.
Es una realidad que empieza a tomar forma.
La presión internacional crece.
La verdad se abre paso.
El régimen ya no controla el relato como antes.
Foto 7
Lo mejor está por llegar
Y hoy os lo digo con absoluta convicción:
Lo bueno está por llegar.
No desde el odio.
No desde la revancha.
Sino desde la justicia, la dignidad y la esperanza.
Guinea Ecuatorial no es un país condenado.
Es un país en espera de su renacimiento.
Un gran abrazo fraternal,
Armengol Engonga Ondo
presidente del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial


