De la Redacción
La Navidad es, ante todo, un tiempo de luz y esperanza. Un tiempo que recuerda que incluso en los momentos más oscuros la dignidad humana no puede ser anulada y que ninguna injusticia es eterna. Precisamente por ello, en estas fechas de reflexión y de acogimiento el Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial (PPGE), su presidente y su Junta Directiva quieren dedicar un recuerdo firme y solidario a todas las personas que, en nuestro país, pasan estos días privadas de libertad por haber defendido pacíficamente las libertades y los derechos fundamentales del pueblo guineano.
Inspirados por principios demócrata-cristianos que sitúan a la persona en el centro de la vida política —la dignidad humana, la justicia, la responsabilidad moral del poder y el bien común— denunciamos que en Guinea Ecuatorial la cárcel ha sido utilizada durante décadas como un instrumento de represión política. No se trata de hechos aislados ni de casos excepcionales, sino de una práctica sistemática dirigida contra quienes piensan diferente, ejercen el derecho a la crítica o reclaman un futuro democrático para su país.

El responsable: el dictador Obiang Nguema Mbasogo
Nuestro pensamiento se dirige hoy a todas las personas recluidas en centros penitenciarios como Black Beach, Oveng Azem, Bata, Evinayong y otros lugares de detención repartidos por el territorio nacional, donde se han denunciado de manera reiterada condiciones inhumanas, aislamiento, ausencia de garantías judiciales y un trato indigno. No hablamos de nombres propios ni de situaciones individuales, sino de una realidad estructural que afecta a cientos de ciudadanos y a sus familias, y que constituye una violación grave y continuada de los derechos humanos.
El PPGE afirma con claridad que ningún Estado puede llamarse legítimo cuando gobierna mediante el miedo, la represión y el encarcelamiento del discrepante. El poder político solo es moralmente aceptable cuando protege a las personas y respeta sus derechos. Cuando se utiliza para castigar la libertad de pensamiento y la participación política, se convierte en una herramienta de opresión incompatible con cualquier principio ético y con los valores universales que inspiran la convivencia democrática.

En este contexto, el Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial dirige una denuncia contundente contra la dictadura que oprime a nuestro país y contra la familia Obiang, responsable última de un sistema de poder basado en la represión, la arbitrariedad y la negación sistemática de derechos. Los crímenes cometidos contra el pueblo de Guinea Ecuatorial —las detenciones arbitrarias, las torturas, los asesinatos, el uso de la cárcel como castigo político— no quedarán impunes. Llegará el momento en que estos hechos deban ser juzgados ante tribunales de justicia internacional, porque ninguna dictadura es eterna y porque la justicia, aunque tarde, siempre alcanza a quienes la han negado.
La Navidad, entendida como mensaje de esperanza y de dignidad humana, nos obliga a no olvidar a quienes sufren injustamente y a reafirmar nuestro compromiso con una Guinea Ecuatorial libre, justa y democrática.
El PPGE seguirá defendiendo un proyecto político en el que nadie sea encarcelado por pensar, por expresarse o por luchar pacíficamente por las libertades. Ese es nuestro deber moral, político y humano con el presente y el futuro de nuestro pueblo.


