De la Redacción
Cada vez más voces señalan que Guinea Ecuatorial podría estar en el punto de mira del narcotráfico internacional. Algunos medios digitales han sacado a la luz investigaciones que apuntan a nuestro país como receptor del dinero sucio procedente del narcotráfico venezolano, dinero que estaría siendo blanqueado en bancos y estructuras controladas por el régimen.
No se trata solo de dinero: estas investigaciones también aseguran que una de las principales rutas de tránsito de droga hacia Europa pasa hoy por Guinea Ecuatorial. El golfo de Guinea, convertido en epicentro de piratería, tráfico ilícito y corrupción, puede estar dando un salto hacia una amenaza mucho más grave: el uso de nuestro país como plataforma de los cárteles de la droga internacionales.

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Entre los guineanos es un secreto a voces que Teodoro Nguema Obiang Mangue, conocido como Teodorín, tiene una vida marcada por la drogadicción y los excesos. Esa fama ya es conocida también en la opinión pública internacional. Si se convierte en sucesor de su padre, el dictador Teodoro Obiang Nguema, Guinea Ecuatorial corre el riesgo real de transformarse en un narcoestado, al estilo de lo que ocurre en Venezuela. La íntima relación de Teodorín con las drogas, sumada a la presencia de distintos cárteles operando en la región, abre la puerta a que el narcotráfico se convierta en el sostén de un poder dictatorial cada vez más debilitado.

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El saqueo familiar y la lucha por la sucesión
Mientras tanto, el propio Obiang, desde Mongomo, ha arengado en más de una ocasión a su círculo más cercano para que se mantenga en el poder después de su muerte. La exembajadora Purificación Angue lo repitió públicamente: “Obiang nos dijo que aprovechásemos el momento de bonanza del petróleo”. Y eso hicieron: todos sus hijos y familiares han robado a manos llenas, acumulando fortunas obscenas a costa de la miseria del pueblo.

Gabriel Mbega Obiang Lima, ministro y magnate del petróleo, ha construido una inmensa fortuna en la sombra y espera la muerte de su padre para dar el zarpazo y disputar la sucesión a Teodorín. La guerra interna por el botín de Guinea Ecuatorial está servida.
La alternativa democrática
Frente a este panorama oscuro, el presidente del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial (PPGE), Armengol Engonga, está desplegando un intenso trabajo diplomático en distintas cancillerías occidentales. Su objetivo es claro: lograr una condena internacional contra la dictadura de la familia Obiang Nguema y abrir la puerta a un futuro democrático, libre de drogas, corrupción y tiranía.
Guinea Ecuatorial está en una encrucijada. O se convierte en un narcoestado controlado por un clan corrupto que solo piensa en perpetuarse, o se abre paso la esperanza de una nación libre y moderna, integrada en la comunidad internacional y al servicio de sus ciudadanos. El futuro está en juego, y el mundo debe decidir si mira hacia otro lado o actúa antes de que sea demasiado tarde.


