La dictadura se queda con los retrovirales: la población con VIH en Guinea al borde del colapso
El Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial (PPGE) denuncia con urgencia el colapso total del suministro de medicamentos antirretrovirales en el país, en un momento en el que cerca de 300.000 guineanos están infectados por el VIH-SIDA, en una población total que apenas supera el millón y medio de habitantes. Esta es una de las tasas más altas de África Central y el abandono es absoluto.
El problema no es solo la corrupción. El verdadero drama es que los medicamentos ni siquiera llegan al país en cantidad suficiente, y los pocos lotes que consiguen entrar son acaparados por los gerifaltes del régimen para consumo privado o para especular con ellos en el mercado negro.
El último lote de medicamentos, anunciado a bombo y platillo por la propaganda oficial, ha desaparecido sin dejar rastro en los centros públicos. En los hospitales generales de Bata y de Malabo no queda ni un frasco. Las farmacias están vacías. Solo los del régimen tienen acceso a estos fármacos vitales.
La clínica María Rafols, gestionada por las Hermanas de la Caridad y que atiende al mayor número de personas infectadas en el país, apenas ha recibido una cantidad simbólica. Ellas, que son las que realmente están al lado de los enfermos, han sido ignoradas deliberadamente.

La situación es insostenible. El sistema sanitario nacional está colapsado, no solo por negligencia, sino por el saqueo de una élite que no permite que los medicamentos lleguen a quienes los necesitan. La salud pública ha sido convertida en un privilegio.
El acceso desigual a los retrovirales no solo pone en riesgo a quienes no han recibido tratamiento, sino que agrava el riesgo para aquellos pocos que sí han logrado conseguir un solo frasco: sin continuidad, el virus se vuelve más agresivo, más resistente y más letal.
Si no se remedia esta situación en cuestión de semanas, el número de muertes por VIH en Guinea Ecuatorial podría duplicarse o incluso triplicarse.
Esta tragedia es responsabilidad directa de un régimen que no ha sabido gestionar debidamente la entrada de medicamentos al sistema sanitario mientras permite que unos pocos lucren con la vida de los demás.

Desde el Partido del Progreso exigimos la entrada urgente de medicamentos antirretrovirales bajo supervisión internacional, el fin del acaparamiento por parte del régimen y la distribución inmediata y transparente de los tratamientos a través de los centros públicos y misiones religiosas que trabajan sobre el terreno.
Guinea Ecuatorial no puede seguir siendo un país donde vivir o morir dependa de tu apellido o de tu cercanía al poder. El régimen no solo roba petróleo y presupuestos: ahora también roba la esperanza de los enfermos.
La dictadura está dejando morir a su pueblo. Y no lo vamos a callar.
Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial
Secretariado Ejecutivo


