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Guinea Ecuatorial: El Sistema Que Empuja a la Desesperación

Por Redacción

05/03/2025

Redacción El Confidencial

Guinea Ecuatorial es un país donde el lujo y la miseria conviven en la misma calle. Por un lado, la élite gobernante se pasea en coches de alta gama y disfruta de mansiones opulentas. Por otro, la mayoría de los ciudadanos—incluyendo funcionarios, policías y militares—luchan cada día por sobrevivir con sueldos de miseria. ¿Cómo es posible que un país rico en recursos naturales tenga una población sumida en la pobreza extrema?

Un Sistema Diseñado para la Corrupción

El gobierno de Teodoro Obiang Nguema ha tejido un sistema en el que la supervivencia de los empleados públicos depende de prácticas corruptas. Al pagar sueldos irrisorios a funcionarios, militares y policías, los empuja a “buscarse la vida”, una forma sutil de decir que deben recurrir a sobornos e irregularidades para completar su sustento. En otras palabras, el sistema no solo tolera la corrupción, sino que la fomenta como mecanismo de subsistencia.

Pero lo más grave no ocurre solo en la administración pública. Muchas empresas vinculadas al gobierno—ya sean estatales o de miembros del régimen—explotan a sus trabajadores sin piedad. Los empleados, sin derechos ni garantías, trabajan en condiciones deplorables y, en muchos casos, ni siquiera cobran a tiempo. En Guinea, el concepto de estabilidad laboral es una quimera.

En Guinea Ecuatorial las empresas publicas retrasan significativamente el pago de salarios a sus trabajadores. Esta situación ha llevado al gobierno a anunciar medidas para abordar estos atrasos, pero la realidad es que el problema persiste y afecta a miles de empleados.

El Caso de GETESA y GECOMSA: Control Absoluto de las Telecomunicaciones

            La omnipresente imagen del dictador

Una de las empresas más representativas del abuso de poder es GETESA, la compañía de telecomunicaciones que hoy controla el 60% del sector en el país, con el otro 40% en manos de ORANGE Francia. Antes de esto, GECOMSA era la empresa encargada de las telecomunicaciones y estaba compuesta en un 51% por el gobierno ecuatoguineano y en un 49% por capital chino. Sin embargo, en 2021, China decidió abandonar la empresa, y GETESA, en manos exclusivas del régimen, absorbió su estructura.

Los trabajadores de GECOMSA (compañía que fue absorbida por GESTESA en 2021, cuando los socios chinos se fueron retirando de la empresa)  sufrieron suspensiones de pago durante largos períodos, viéndose obligados a seguir trabajando sin cobrar bajo amenaza de muerte. Actualmente, GETESA sigue sin pagar regularmente a sus empleados, pese a controlar todas las telecomunicaciones del país, incluyendo la telefonía móvil e internet, lo que tiene graves implicaciones para la comunicación de los ciudadanos con el exterior y el envío de dinero desde la diáspora.

Además, GETESA y el gobierno ejercen un férreo control sobre las redes sociales y el tráfico de información en internet, bloqueando o censurando el contenido que consideran una amenaza para el régimen. De esta forma, además de explotar a sus trabajadores, manipulan y limitan la libertad de expresión de la población.

GARTOLL : Seguridad Privada para la Dictadura

Otra empresa envuelta en abusos es GARTOLL, una compañía de seguridad privada controlada por Dídi Nguema, hijo del dictador. Esta empresa no solo no paga los salarios de sus empleados, sino que además juega un papel clave en el secuestro de opositores en otros países africanos, con el fin de mantener el régimen de su padre a salvo de cualquier amenaza externa. Mientras los trabajadores son explotados, la empresa opera con total impunidad, con el respaldo de la dictadura.

SEGESA: El Robo desde Dentro

La empresa SEGESA, encargada de la distribución de electricidad en el país, también se encuentra en el centro de un escándalo de corrupción y desvío de fondos. Actualmente, la Audiencia Provincial de Malabo está juzgando a 23 empleados y exdirectivos por delitos como desvío de fondos, abuso de funciones, apropiación indebida y condonación ilegal de deudas.

Las investigaciones han revelado que los fondos destinados a pagos de empleados y mantenimiento de infraestructura fueron desviados para beneficio personal de altos cargos. Mientras tanto, los trabajadores de SEGESA siguen sin recibir sus salarios a tiempo, viéndose forzados a recurrir a préstamos o a la búsqueda de trabajos alternativos para poder sobrevivir.

GEPETROL: La Gran Fuga de Dinero a Paraísos Fiscales

                 GEPETROL, la meca de la corrupción

Si hay una empresa que representa el robo descarado de los recursos del país, es GEPETROL, la compañía petrolera estatal. Aunque su función oficial es gestionar la explotación de los recursos petroleros, en realidad, gran parte del dinero generado por el sector termina en paraísos fiscales como las Islas Mauricio, a través de un entramado de empresas pantalla.

Desde 2007, las compañías petroleras extranjeras que operan en Guinea Ecuatorial, como ExxonMobil, Hess Corporation y Marathon Oil, están obligadas por ley a contratar seguros exclusivamente con GEPETROL Seguros, una subsidiaria de GEPETROL. Sin embargo, estas primas de seguro no permanecen en el país, sino que son transferidas a EG Reinsurance, otra empresa propiedad de GEPETROL registrada en Islas Mauricio, donde se oculta el verdadero destino de los fondos.

El propio director general de GEPETROL, Antonio Oburu Ondo, admitió en una carta filtrada que cada vez más dinero se está desviando a esta compañía offshore, dejando claro que la estructura está diseñada para el saqueo sistemático de los recursos nacionales. Mientras tanto, el país sigue dependiendo de la ayuda exterior y los ciudadanos viven en la miseria.

Cuando el Hambre Aprieta

La situación es tan extrema que las familias han tenido que recurrir a medidas desesperadas para sobrevivir. La deuda se ha convertido en una trampa sin salida: la gente pide prestado hasta el límite y cuando ya no pueden devolver, quedan atrapados en la miseria. Otros han vuelto al bosque, recolectando lo que pueden para alimentarse.

Pero hay casos aún más trágicos. Muchas mujeres han sido empujadas a la prostitución para poder comer. En los círculos de poder, no es un secreto que altos cargos del gobierno han convertido a niñas en mercancía, con familias que, sin alternativas, se ven obligadas a entregar a sus hijas para que “sirvan” a la élite.

Los hombres tampoco se libran de la desesperación. Muchos han recurrido al robo, no por elección, sino como único medio para alimentar a sus familias. En Guinea, la miseria no es solo económica; es un peso que aplasta la dignidad humana.

Un País Secuestrado

Mientras esto ocurre, el gobierno sigue enriqueciéndose sin disimulo. No hay políticas de mejora salarial ni medidas reales para garantizar el bienestar de la población. Todo el sistema está diseñado para que una minoría viva en la opulencia mientras el pueblo se ahoga en la miseria.

El problema no es la falta de recursos. Guinea Ecuatorial es un país con petróleo, madera y otros bienes naturales que generan enormes ingresos. Pero esa riqueza no llega a la población. Todo está en manos de la élite gobernante, que ha convertido el país en su feudo privado.

Mientras tanto, la mayoría de los ciudadanos siguen “buscándose la vida” como pueden. Porque en Guinea Ecuatorial, sobrevivir ya es un acto de resistencia.

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