Por Armengol Engonga Ondo, presidente del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial
Queridos compatriotas,
En la primera entrega hablábamos de algo fundamental:
el mundo está cambiando… y las dictaduras ya no son tan sólidas como parecen.
Hoy quiero ir un paso más allá.
Quiero explicar cómo caen realmente los regímenes autoritarios.

Los patrones que siempre se repiten
Cuando uno observa la historia reciente, hay algo que se repite una y otra vez.
Las dictaduras no caen casualmente de un día para otro. Se debilitan poco a poco.
Primero, la economía empieza a deteriorarse. El régimen pierde capacidad para sostener su propio sistema.
Después, el aislamiento internacional limita sus apoyos y reduce su margen de maniobra.
A continuación, aparecen tensiones dentro del propio poder: divisiones, luchas internas, desconfianza.
Y entonces ocurre algo decisivo:
la gente pierde el miedo.
El momento clave
Ese es el punto de inflexión.
Mientras un pueblo tiene miedo, el régimen parece imbatible.
Pero cuando ese miedo desaparece… todo cambia.
Porque el poder deja de sostenerse en la fuerza y empieza a enfrentarse a la realidad.
Y esa realidad es imparable.

Guinea Ecuatorial ante su momento
Nosotros no estamos al margen de la historia.
Guinea Ecuatorial forma parte de este mundo que está cambiando. Durante años, el régimen ha sobrevivido gracias a sus alianzas, al control interno y a los recursos del país.
Pero ninguna estructura es eterna cuando empieza a fallar por dentro y por fuera al mismo tiempo.
Hoy existen señales que no debemos ignorar.
Y sobre todo, existe algo que nunca ha desaparecido:
la voluntad de cambio de nuestro pueblo.

Un mensaje de responsabilidad… y de esperanza
Queridos compatriotas,
No estamos ante un sueño. Estamos ante una posibilidad real.
Pero esa posibilidad exige responsabilidad, unidad y preparación. Tenemos que estar listos.
El cambio no vendrá solo.
Tenemos que construirlo.
Desde dentro y desde fuera.
Desde la sociedad y desde la política.
Con firmeza, pero también con inteligencia.

El futuro ya ha empezado
El mundo está cambiando.
África también cambiará.
Y Guinea Ecuatorial no será la excepción.
Porque ningún pueblo está condenado a vivir sin libertad eternamente.
Y porque cuando la historia se pone en marcha… nada puede detenerla.
Lo bueno está por llegar.
Un abrazo fraternal,
Armengol Engonga Ondo
presidente del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial


