Editorial
La historia no tiene por qué repetirse en nuestro país. La conciencia sobre los riesgos que enfrentamos es cada vez mayor entre los guineanos, aunque muchos prefieran no manifestarlo en público. Sabemos que no podemos permitir que los enemigos de la libertad nos engañen de nuevo con una democracia de fachada, diseñada para perpetuar el poder de siempre bajo nuevas apariencias. Sin embargo, ser conscientes de este peligro no significa que el camino esté despejado. Al contrario, el reto es enorme y complejo. Pero si nos mantenemos firmes, podremos canalizar nuestra determinación para impulsar un cambio genuino, tal como lo han logrado otros países en África y en distintas partes del mundo.
No es baladí cuando afirmamos que no todos los intentos de transición han sido exitosos; basta con observar las transiciones fallidas en los últimos 50 años:
1. Primavera Árabe (2010-2013),–Egipto: (3011),-Libia: (2011), -Siria:11)-Yemen: (2012)
2. Rusia y ex-URSS (1991-presente, –Rusia: (1981), -Bielorrusia: (1991)
3. África (Años 80 en adelante),-República Centroafricana:(1990),-Sudán: (2019)-República Democrática del Congo: (1979)
4. América Latina (Años 70-90), –Venezuela(79-90),-Haití: (años 80),-Nicaragua: (1979)
5. Asia (Años 80-presente),–Birmania (Myanmar), años 80, Irak 20039-Afganistán: (2021)
El poder del régimen se ha infiltrado en todos los aspectos de la vida, tanto dentro como fuera del país, haciendo que la lucha por la democracia sea una batalla desigual. Para enfrentarla, necesitamos claridad de ideas, valentía, inteligencia y un profundo sentido de justicia. Además, no solo enfrentamos la resistencia del régimen, sino también la de ciertos sectores de la oposición, que, por distintas razones, terminan dificultando el camino hacia una verdadera transformación.

56 Años de Miedo y Represión: La Urgencia de un Cambio Real
No faltarán quienes, con discursos renovados, intenten liderar el proceso de democratización sin haber demostrado un compromiso real con el cambio. Veremos a antiguos aliados del régimen reconvertidos en defensores de la transición, queriendo ocupar espacios de liderazgo sin asumir responsabilidades por el pasado. Pero una democracia auténtica no puede edificarse sobre los mismos cimientos de la dictadura.
El verdadero cambio no se logrará con reformas superficiales ni con los mismos actores de siempre. Se necesita un proceso de depuración institucional, un nuevo marco de participación basado en la verdad y la justicia, y una ruptura real con las estructuras que han sostenido la opresión. La transición debe estar guiada por la memoria histórica, la dignidad del pueblo y la justicia, que debe actuar con firmeza contra quienes han cometido abusos contra la nación.
Sabemos que el camino no será fácil. No esperamos concesiones ni milagros, pero tampoco estamos dispuestos a aceptar una transición incompleta que solo sirva para prolongar el dominio de los mismos de siempre. Guinea Ecuatorial merece una democracia real, y luchar por ella es nuestro compromiso.
Una Transición Real Solo Es Posible con la Salida de Obiang y el Fin de su Régimen
El Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial (PPGE) reafirma su compromiso con una transición inclusiva y legítima, pero deja claro que la única condición imprescindible para iniciar ese proceso es la salida inmediata de Teodoro Obiang Nguema y la desaparición total de su régimen. No habrá democracia real mientras él y su red de opresión sigan controlando el país.

No se trata de pactar con el sistema ni de darle una nueva cara a la misma estructura de poder. El cambio solo será legítimo si se desmantelan las redes de represión, se garantiza la rendición de cuentas por décadas de abusos y se da paso a una transición transparente, en la que todas las fuerzas políticas y sociales puedan participar en igualdad de condiciones.
Esta transición no debe ser un simple reparto de poder entre viejas élites, sino un proceso que desemboque en una democracia legítima, representativa y transparente, donde la voz del pueblo guineano sea la única autoridad soberana. El PPGE luchará con determinación para que así sea.


