Juan Cuevas Secretario de Formación del PPGE
El próximo 30 de mayo en Barcelona, el Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial (PPGE) celebrará un encuentro con mujeres opositoras guineanas exiliadas. Mujeres valientes que, desde el exilio, continúan defendiendo la libertad, la dignidad humana y la democracia frente a una dictadura que durante décadas ha reprimido cualquier voz crítica.
Este encuentro no será simplemente una reunión política. Será una declaración de principios: sin la mujer africana no habrá reconstrucción democrática en Guinea Ecuatorial.
Durante demasiado tiempo, la mujer ha sido relegada a un segundo plano en numerosas sociedades africanas, pese a haber sostenido silenciosamente el peso de nuestras economías, nuestras familias y nuestras comunidades.
La gran contradicción africana es evidente: mientras la mujer representa la columna vertebral de numerosos sectores productivos, especialmente en la agricultura, el comercio informal y la educación familiar, continúa siendo excluida de los espacios donde se toman decisiones políticas y económicas.
En países como Cameroon, las mujeres gestionan una parte muy importante de las explotaciones agrícolas y sostienen buena parte de la economía rural. Sin embargo, en determinadas regiones donde se aplican interpretaciones restrictivas de la sharía, muchas mujeres encuentran obstáculos para acceder plenamente a la propiedad de la tierra, heredar bienes o desarrollar autonomía económica.
Pero sería un error reducir este problema únicamente a factores religiosos. También existe un machismo estructural profundamente arraigado en determinadas tradiciones, sistemas políticos autoritarios y marcos legales discriminatorios que han limitado durante décadas el potencial femenino.
La mujer africana ha sido agricultora, comerciante, profesora, cuidadora, emprendedora y sostén familiar. Mientras muchos sistemas políticos fracasaban, fueron ellas quienes mantuvieron en pie a millones de hogares africanos.
Y, sin embargo, cuando llega el momento de repartir poder, siguen siendo invisibilizadas.
La historia demuestra que cuando África ha incorporado plenamente a la mujer en la vida institucional y económica, los resultados han sido extraordinarios.
Rwanda, con una de las mayores representaciones femeninas en el Parlamento del mundo, ha demostrado una notable capacidad de crecimiento y reconstrucción institucional.
Liberia eligió a Ellen Johnson Sirleaf, primera mujer presidenta democráticamente elegida en África.
Ethiopia también ha impulsado en distintos momentos reformas con presencia destacada de mujeres en puestos de responsabilidad.
El desarrollo económico ocurre cuando una nación aprovecha el talento de toda su población y no solo de la mitad.
En Guinea Ecuatorial, la dictadura de la familia
Obiang ha perpetuado durante décadas estructuras donde muchas mujeres han sido apartadas de los espacios reales de decisión.
Frente a ese modelo agotado, el presidente del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial, Armengol Engonga, conoce de primera mano el valor de la democracia, la libertad y la igualdad. Sus años de vida en el exilio le han permitido observar cómo funcionan las democracias modernas, donde la participación plena de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad no es una concesión, sino una condición indispensable para el progreso.
Por ello, su compromiso es claro: construir una futura Guinea Ecuatorial donde las mujeres ocupen el lugar que merecen en todos los espacios de decisión y desarrollo.
En la política, en la empresa, en la administración pública, en la educación, en el ámbito jurídico, en las fuerzas productivas y en la vida social.
Porque ningún país puede aspirar al desarrollo mientras mantiene limitado el potencial de la mitad de su población.
El PPGE rechaza rotundamente cualquier modelo que condene a la mujer a un papel secundario.
Como partido humanista, defendemos la igualdad plena entre hombres y mujeres, no como un eslogan vacío, sino como un principio político irrenunciable.
Y este compromiso debe aplicarse en todos los ámbitos:
- En el matrimonio
- En las leyes
- En lo social
- En lo económico
- En lo político
La Guinea Ecuatorial del futuro no puede construirse con estructuras del pasado.
Ninguna nación prospera marginando a sus mujeres.
Y Guinea Ecuatorial necesita a todas sus mujeres para reconstruir su futuro.