Por Armengol Engonga Ondo, presidente del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial
Un sueño compartido
Queridos compatriotas:
Desde hace muchos años comparto con vosotros una convicción que nunca ha cambiado: Guinea Ecuatorial merece mucho más.
Cada propuesta que presentamos, cada reflexión que escribimos y cada paso que damos tiene un único objetivo: preparar el futuro de nuestro país con responsabilidad, con serenidad y con un profundo amor por nuestra tierra.
Estamos convencidos de que el cambio político no debe entenderse únicamente como el final de una etapa. Debe ser, sobre todo, el comienzo de una nueva Guinea Ecuatorial, construida sobre la democracia, el Estado de Derecho y el respeto a la dignidad de cada ciudadano.
La Guinea Ecuatorial a la que aspiramos no pertenece a un partido político.
Pertenece a todos los guineanos.
A quienes nunca abandonaron su tierra.
A quienes tuvieron que marcharse al exilio.
A los jóvenes que sueñan con un futuro mejor.
Y también a quienes vendrán después de nosotros.
Nuestro compromiso es trabajar para dejarles un país más justo, más moderno y con más oportunidades que el que nosotros encontramos.

Un nuevo contrato entre el Estado y los ciudadanos
Durante demasiado tiempo el Estado ha vivido de espaldas a las personas.
Nosotros queremos cambiar esa forma de entender el poder.
Creemos en un nuevo contrato social en el que las instituciones vuelvan a estar al servicio de los ciudadanos y no los ciudadanos al servicio del poder.
Un Estado moderno debe escuchar, proteger y facilitar la vida de las personas.
Debe generar confianza.
Debe garantizar derechos.
Y debe administrar los recursos públicos con honestidad y transparencia.
Porque gobernar no consiste en mandar.
Gobernar consiste en servir.

Un Estado moderno, transparente y eficaz
La nueva Guinea Ecuatorial necesitará instituciones fuertes y creíbles.
Eso exige combatir la corrupción con decisión, garantizar una gestión transparente de los recursos públicos y profesionalizar la Administración para que el mérito, la capacidad y el servicio al ciudadano sean los únicos criterios que guíen el funcionamiento del Estado.
También será imprescindible impulsar la digitalización de los servicios públicos, simplificar los trámites administrativos y acercar la Administración a todos los rincones del país.
La confianza de los ciudadanos empieza por unas instituciones que funcionen.

Justicia para todos, privilegios para nadie
No puede existir una democracia verdadera sin una Justicia independiente.
Todos los ciudadanos deben ser iguales ante la ley, sin privilegios ni excepciones.
El Poder Judicial debe actuar con plena autonomía, protegido de cualquier injerencia política, para garantizar los derechos y las libertades de todos.
Al mismo tiempo, defenderemos con firmeza la libertad de expresión, la libertad de asociación, la participación política y el respeto a los derechos humanos, porque ninguna sociedad puede progresar si sus ciudadanos tienen miedo a expresar lo que piensan.
Queremos un Estado de Derecho sólido, donde la seguridad ciudadana esté siempre al servicio de las personas y nunca al servicio del miedo.

Cuidar la tierra que heredamos
Guinea Ecuatorial posee una riqueza natural extraordinaria.
Nuestros bosques, nuestros ríos, nuestros manglares y nuestra biodiversidad forman parte de un patrimonio que tenemos la obligación de proteger.
Por ello impulsaremos un gran Plan Nacional de Ordenación del Territorio que permita compatibilizar el desarrollo económico con la conservación del medio ambiente.
Queremos proteger nuestros bosques primarios y secundarios, nuestras reservas naturales y nuestros ecosistemas, al tiempo que planificamos de manera responsable las zonas agrícolas, ganaderas, industriales y urbanas.
El desarrollo solo será verdadero si también es sostenible.
Porque no somos propietarios de nuestra tierra.
Somos sus custodios para las generaciones futuras.

Un país unido por sus infraestructuras
Ningún pueblo debería quedar aislado por el mal estado de una carretera o por la ausencia de un puente.
Nuestro objetivo será conectar toda Guinea Ecuatorial mediante infraestructuras seguras y modernas que faciliten la movilidad de las personas y el crecimiento de la economía.
Carreteras transitables durante todo el año.
Puentes seguros.
Mejores caminos rurales.
Transporte público eficiente.
Puertos y aeropuertos modernizados.
Telecomunicaciones e Internet al alcance de todos.
Porque un país también se construye acercando a sus ciudadanos.

El bienestar de las familias será nuestra prioridad
El verdadero progreso no se mide únicamente por las cifras económicas.
Se mide por la calidad de vida de las familias.
Nuestro compromiso será garantizar el acceso al agua potable en pueblos y ciudades, ampliar los sistemas de saneamiento, asegurar el suministro eléctrico, mejorar la recogida y el tratamiento de residuos y facilitar el acceso a una vivienda digna.
Los servicios públicos básicos no pueden ser un privilegio.
Deben ser un derecho para todos los ciudadanos.

Una sanidad que cuide de todos
La salud no puede depender del lugar donde se vive ni de los recursos económicos de cada familia.
Trabajaremos para garantizar una sanidad pública accesible y de calidad, con hospitales y centros de salud bien equipados, medicamentos esenciales disponibles y profesionales sanitarios formados y reconocidos por su trabajo.
Prestaremos una atención especial a la prevención, a la salud materno-infantil y a los programas de vacunación, convencidos de que cuidar la salud es también invertir en el futuro del país.

La educación como motor del futuro
Si queremos transformar Guinea Ecuatorial, debemos empezar por nuestras escuelas.
Ningún niño debería abandonar sus estudios por falta de recursos.
La educación será gratuita, de calidad y orientada a preparar a nuestros jóvenes para afrontar con éxito los retos del siglo XXI.
Impulsaremos la formación permanente del profesorado, modernizaremos escuelas, bibliotecas y laboratorios, fortaleceremos la formación profesional y promoveremos un sistema de becas basado en el mérito y el esfuerzo.
Invertir en educación es invertir en libertad.

Una economía que genere oportunidades
Nuestro país necesita abrir una nueva etapa económica.
Queremos una economía moderna, dinámica y abierta al mundo, capaz de crear empleo y ofrecer oportunidades a nuestros jóvenes.
Diversificaremos nuestra actividad más allá del petróleo, impulsando la agricultura, la ganadería, la pesca, la industria, el turismo y la economía digital.
Garantizaremos seguridad jurídica para atraer inversiones, simplificaremos los procedimientos administrativos y apoyaremos decididamente a las pequeñas y medianas empresas, auténtico motor del empleo y del desarrollo.
El crecimiento económico solo tendrá sentido si mejora la vida de las personas.

Queridos compatriotas:
Transformar Guinea Ecuatorial exigirá unidad, responsabilidad y mucho trabajo.
No existen soluciones milagrosas.
Pero sí existe la voluntad de construir un país donde cada niño pueda estudiar, cada familia tenga acceso al agua potable, cada enfermo reciba la atención que necesita, cada joven encuentre oportunidades para desarrollar su talento y cada ciudadano viva con dignidad, libertad y esperanza.
Ese es el país con el que soñamos.
Ese es el país por el que trabajamos.
Y ese es el país que, entre todos, vamos a construir.
Os pido, una vez más, un poco de paciencia.
Porque estoy convencido de que lo bueno está por llegar.
Un fuerte abrazo fraternal.
Armengol Engonga Ondo
presidente del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial


