Por Armengol Engonga Ondo, presidente del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial
Queridos compatriotas,
Hoy quiero compartir con vosotros algunas reflexiones claras y serenas sobre el momento que atraviesa nuestra querida patria, Guinea Ecuatorial.
En primer lugar, preocupa profundamente la falta de información transparente sobre el estado de salud del jefe del Estado. Desde hace días circulan noticias sobre su traslado a hospitales en el extranjero, primero en Dubái y después en Singapur, sin comunicación oficial ni claridad institucional. Mientras tanto, el país permanece en una incertidumbre que no debería existir nunca en una nación seria y organizada. Guinea Ecuatorial no puede depender del silencio ni de la improvisación: un Estado responsable se construye sobre instituciones fuertes, no sobre rumores ni vacíos de poder.

En segundo lugar, quiero compartir con orgullo lo vivido el pasado fin de semana durante el Consejo Nacional del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial. Fue un encuentro decisivo que confirmó algo esencial: nuestro proyecto está más vivo, más unido y más preparado que nunca. Tras más de cinco años al frente del partido, y después de haber asumido esta responsabilidad tras la dimisión irrevocable de mi predecesor, Severo Moto, el equipo directivo me ha renovado unánimemente su confianza hasta la celebración del primer Congreso del Partido que pensamos celebrar en la hermosa ciudad de Bata. Recibo esa confianza con humildad, pero también con la firme determinación de estar a la altura del momento histórico que vive nuestro país.

Quiero destacar especialmente la solidez, el talento y la visión de nuestro equipo, que presentó las ponencias del documento marco titulado “Proyecto Nacional de Reconstrucción y Transición Democrática de Guinea Ecuatorial”. Este proyecto no es un discurso: es una hoja de ruta realista, seria y preparada para gobernar.
Hablamos de una Guinea Ecuatorial abierta al mundo, segura para la inversión, respetuosa con la ley y consciente de su papel estratégico en el Golfo de Guinea y en África Central. Hablamos de un país que deje de ser una oportunidad perdida para convertirse en una oportunidad histórica.

Nuestro partido propone una transición democrática ordenada, basada en principios irrenunciables: separación efectiva de poderes, neutralidad del Estado, pluralismo político pleno y un Gobierno de Unidad Nacional que no sea un reparto de cargos, sino un instrumento para desmontar el sistema autoritario y reconstruir el Estado.
No buscamos revancha. Buscamos futuro.
No queremos cambiar rostros para conservar estructuras. Queremos cambiar estructuras para liberar a nuestro pueblo.
Desde aquí hacemos un llamamiento sincero y abierto a todas las fuerzas políticas, sociales y civiles, dentro y fuera del país. No exigimos adhesiones ideológicas. Exigimos algo mucho más importante: compromiso democrático y responsabilidad histórica.

Gracias a todos los directivos, militantes, simpatizantes y, de manera muy especial, a las valientes mujeres — militantes, simpatizantes y “audistas”— que participaron y apoyaron este encuentro. Vosotras representáis la Guinea Ecuatorial que viene: digna, valiente y decidida.
Compatriotas: el cambio no es un sueño lejano. Es un proceso que ya hace tiempo comenzó.
Un abrazo fraternal.


