Por Armengol Engonga Ondo, presidente del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial
Queridos compatriotas,
Guinea Ecuatorial vive un momento decisivo de su historia.
Después de casi medio siglo de dictadura, nuestro pueblo contempla con creciente claridad una realidad que ya resulta imposible ocultar: el actual modelo político está agotado. Ha perdido la capacidad de ofrecer respuestas a las necesidades de los ciudadanos y carece de un proyecto de futuro capaz de ilusionar a las nuevas generaciones.
Los acontecimientos de las últimas semanas reflejan una situación inédita. Por primera vez en cuarenta y siete años, el régimen ha suspendido la celebración oficial del cumpleaños del presidente de la República. Más allá de cualquier interpretación, este hecho simboliza el final de una etapa política y el comienzo de una reflexión inevitable sobre el futuro de nuestro país.
Y precisamente porque pensamos en el futuro, ha llegado el momento de actuar con serenidad, responsabilidad y visión de Estado.

El Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial lleva décadas preparándose para este momento histórico.
No improvisamos.
No aparecemos ahora.
Llevamos más de cuarenta años defendiendo la democracia, la libertad, el Estado de Derecho y los derechos fundamentales de los guineanos. Lo hemos hecho en los momentos fáciles y, sobre todo, en los momentos difíciles. Lo hemos hecho desde el exilio y con nuestra gente en el interior del país, pero siempre con el corazón puesto en nuestra tierra.
Por eso hoy podemos afirmar con responsabilidad que estamos preparados para asumir nuestras obligaciones políticas cuando llegue el momento.
Estamos preparados para regresar a Guinea Ecuatorial en libertad.
Estamos preparados para colaborar con todas las fuerzas políticas democráticas y con la sociedad civil.
Estamos preparados para contribuir a la formación de un Gobierno de Unidad Nacional que garantice una transición ordenada, pacífica y transparente.
Porque la transición ya no es solamente una aspiración política.
Es una necesidad nacional.

Nuestro país necesita recuperar la confianza en sus instituciones.
Necesitamos reconciliar a nuestros compatriotas y fortalecer una ciudadanía libre, responsable y comprometida con el futuro de Guinea Ecuatorial.
Necesitamos atraer inversiones, crear empleo y ofrecer oportunidades a una juventud que merece mucho más de lo que ha recibido hasta ahora.
Necesitamos devolver la dignidad a quienes han sufrido el exilio, la persecución o el silencio forzado.
Y para lograrlo será imprescindible la colaboración de la comunidad internacional.

Durante estos años hemos trabajado intensamente para fortalecer nuestras relaciones con instituciones democráticas, gobiernos, organizaciones internacionales y actores comprometidos con la libertad y los derechos humanos.
El mundo observa cada vez con más atención la situación de Guinea Ecuatorial.
Y cada vez son más quienes comprenden que una transición democrática estable y pacífica no solo beneficiará a nuestro pueblo, sino también a la estabilidad y al progreso de toda la región.
La comunidad internacional tiene un papel muy importante que desempeñar.
Pero la responsabilidad principal, el verdadero esfuerzo, nos corresponde a nosotros, los guineanos.
Porque ningún país puede ser reconstruido desde fuera.
La democracia, la justicia y la libertad deben construirse desde dentro, con el compromiso de todos.

Queridos compatriotas,
La historia nos está poniendo a prueba.
Y estoy convencido de que estaremos a la altura de este desafío.
Tenemos experiencia.
Tenemos credibilidad.
Tenemos un proyecto.
Y, sobre todo, tenemos un profundo amor por Guinea Ecuatorial.
Sigamos trabajando con serenidad, con unidad y con esperanza.
Porque después de tantos años de sufrimiento, nuestro pueblo merece una oportunidad.
Y porque cada día que pasa veo más señales de que Guinea Ecuatorial se acerca al momento que tantas generaciones han esperado.
Lo mejor para Guinea Ecuatorial aún está por llegar.
Un abrazo fraternal,
Armengol Engonga Ondo
presidente del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial


